ÉTICA PARA MAYARA

 Por: Anddy Landacay Hernández

 Hija mía hoy vamos a hablar de temas importantes. No soy ninguna autoridad, ni tengo mucho conocimiento, pero lo poquito que me han permitido acumular los años te lo trasmito a sabiendas de lo arbitrarias que pueden ser a veces las respuestas de los padres. Hija mía vive sin miedos. No guíes tu vida por ningún libro por más antiguo que éste sea. Mira los libros con respeto, pero acércate a ellos siempre con un por qué y de pasadita con un cómo. No hay una receta para llegar a la verdad, lo que hay son muchos caminos y por todos ellos deberás transitar siempre con una lupa en la mano y mil preguntas en el sombrero.

 Si alguien afirma algo pide pruebas de lo que dice. No sustentes nada en la fe. La fe es una horrible manera que tienen muchos hombres para evitar investigar y para no responder las preguntas incómodas. Las personas que desprecian la razón y dicen que solo se puede llegar a la verdad con fe, son como ese niño que se lleva la pelota cuando no lo dejan ganar.

 Hija mía, la vida es una sola. Disfrútala sin miedos. Muchos te dirán que hay otra vida, pero en términos prácticos la vida vendría a ser como la corriente de la pila que mueve tu muñeca. Y como bien sabes, las pilas se acaban y la muñeca deja de moverse. Igual nos pasa a nosotros. Cuando se nos acaba la batería simplemente morimos. No hay un más allá, por eso es importante que disfrutes tu vida en el ahora.

 Y por más poemas que encuentres en internet sobre el tema, tampoco tenemos un alma. Con esta afirmación estoy cuidando también  tu bolsillo, porque sí entiendes que el alma no existe, evitarás que se te acerque un arsenal de vendedores de  salvación que dicen que la otra vida es mejor que ésta, y lo que es peor, que al nacer ya estabas en pecado.

 El pecado es una invención para crear sentimientos de culpa absurdos y darle trabajo a mucha gente que vende perdones. Los pecados no son delitos, solo haz las cosas de acuerdo a la ley, pero incluso cuando la ley quiera regir sobre tu propio cuerpo levanta tu voz de protesta. 

 No creas en fantasmas. Aunque si entiendes que no hay alma, ni “más allá” te darás cuenta que esta idea sigue la misma lógica. La gente piensa que el ruido que hace la rata en la cocina es un fantasma, que el fuerte crujir de la madera en invierno es un fantasma, que el gato negro que se mueve a oscuras y hace caer los libros (como anoche) es un fantasma, que los papelitos que se pegan al lapicero cuando lo frotas es un poder “fantasmal”.

 Nadie ha vuelto del (presunto) más allá para probarlo. En cambio lo que queda como evidencia es un montón de polvo en el cementerio y mucha gente que se niega a aceptarlo.

 Desde luego que no hay un ser trascendente que todo lo mira y todo lo sabe y que anda lo suficientemente ocioso para ver si le pegas un chicle en el pantalón a tu compañera de clase. En esa acción estás sola tú y tus pensamientos.

 Pero reflexiona  por un momento: ¿Te gustaría que te hagan lo mismo?

 Hija mía, lo que es un hecho es que todos los seres humanos, en cualquier parte del planeta sentimos, amamos, reímos, lloramos, nos duele cuando nos pegan o cuando nos quemamos con el fuego o nos caemos. Todos queremos ser felices y que nos hagan felices. Varones, mujeres, chinos, cholos, gringos, heterosexuales, homosexuales y un largo etecé. Todos estamos en este mismo camino que es la vida.  Y como no hay otra vida, es importante portarnos y hacer las cosas bien en ésta. No porque te lo diga tu papá o tu mamá o un libro de hace 2000 años o que haya un viejo barbón mirando hasta cuando haces pipí. No. Tienes que hacer las cosas bien por el gusto de hacerlas bien.

 Y cuando tu abuela en la casa o tu profesora en el colegio te digan que si te portas bien o mal te vas a ir al cielo o al infierno respectivamente, solo sonríe y hazle creer que les haces caso, ellas te dicen eso porque creen que es la única forma de hacerte una buena persona, pero como puedes darte cuenta la vida es diferente.

Pero incluso si nos equivocamos, definitivamente nos encontraremos  en algún punto del universo  rodeados de la gente más interesante de la historia.

 Nos vemos.

 Tu papá.

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8 thoughts on “ÉTICA PARA MAYARA

  1. Muy buen artículo, pienso exactamente igual. Ayer pegué el grito en el cielo porque alguien en mi casa le metio la idea del “cuco” en la cabeza de mi hijo…¡qué estupidez!. Saludos Anddy.

  2. Que bello escrito, eres un gran padre, te felicito de verdad por dejar esto para todos los futuros padres que desean que sus hijos usen plenamente su cerebro y no sean engañados por la mentiras religiosas. Un abrazo y sigue así.

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