La muerte de un hincha en el Estadio. Los peligros del fanatismo


Por: Anddy Landacay

El sábado se jugó una edición más del clásico del futbol peruano entre los clubes: Universitario de deportes y Alianza Lima. La “U” hizo el gol del triunfo en el minuto 91 con gol de Martin Morel.  Pero al final del partido el resultado pasó a un segundo plano. Walter Oyarce un joven hincha de Alianza Lima de 23 años había sido arrojado desde lo alto de un palco suite luego de que una turba de fanáticos arremetiera rompiendo puertas y ventanas y atacando todo lo que tuviera camiseta blanquiazul.

Como era de esperarse, el domingo y hoy lunes todos los medios de comunicación han destacado la muerte de Oyarce y mostrado las terribles escenas del muchacho tendido en el suelo con la cabeza ensangrentada.

Esta serie de hechos es casi un deja vú de la muerte de Paola Vargas la joven universitaria que murió a manos del barrista-delincuente apodado “Bolón” quien la arrojó de un vehículo en marcha a la salida de un partido de futbol. Y así, una vez más, se habla de sanciones, de vetos a los estadios, de la responsabilidad de los dirigentes deportivos, de leyes mas duras, etc., etc., etc.

Siempre son las mismas frases y los mismos 4 demagogos figuretis que se pasean por todos los canales, pero nadie ataca el problema de fondo que es la violencia derivada del fanatismo.

El fanatismo es peligroso porque despersonaliza y cosifica, anula la razón. El fanático es una persona que ha llegado a un estado tal en el que sus emociones lo desbordan y es incapaz de razonar por sí propio fuera de aquel elemento o símbolo que rige su vida.

Desde luego que esto se aplica a las religiones, a la dependencia emocional, al fútbol o a cualquier ideología política.

En las religiones los ejemplos son cuantiosos y debe ser uno de los mayores motores de la violencia extrema en la historia de la humanidad. El atentado a las Torres Gemelas fue un gran recordatorio para el mundo contemporáneo de lo peligroso que puede llegar a ser el fanatismo religioso y por qué es necesario siempre tener una mirada critica ante los cultos y religiones y desde luego la necesidad de establecer fronteras laicas en los Estados democráticos para no volver jamás a la Edad Media.

En el amor, también hay fanatismo. La dependencia emocional es un hecho terrible y sin embargo nadie parece tomarle importancia a este tema de salud y las terribles consecuencias que acarrea: personas que creen que su pareja es un objeto de culto o subordinación y que construyen un (su) universo en torno en ella. Los casos de hombres que golpean o matan y descuartizan a sus parejas por celos o porque la mujer intentaba concluir la relación es pan de todos los días. Pero como siempre todo se queda en la anécdota  y la noticia policial.

Y en la política desde luego que hay fanatismo. El más claro ejemplo en el Perú fue Sendero Luminoso cuyos miembros veían en Abimael Guzmán un líder mesiánico, (la Quinta Espada del Comunismo) con un pensamiento guía incuestionable y cuyas órdenes eran casi sagradas. Para un senderista no había vida, ni sentido fuera del partido y la revolución. Los miles de muertos que dejó este fanatismo es una herida abierta que aún no se ha cerrado.

También están los etnocaceristas que pregonan la reivindicación de la “raza autóctona” y el odio hacia todo lo foráneo. Los etnocaceristas son un grupo dirigido por el demente de Antauro Humala (hermano del actual presidente) y que movilizó a reservistas para asaltar y tomar una comisaria en Andahuaylas. Este hecho produjo la muerte de 4 policías y dos de los insurgentes.

Después de entender que estos mecanismos destructivos siguen el mismo camino, podemos darnos cuenta que el fútbol es solo una anécdota.

El absurdo de “destruir, matar, torturar al otro” porque tiene una camiseta o una religión o una doctrina política distinta a la tuya, solo se entiende analizando la lógica del fanatismo y buscando sus orígenes y desde luego atacándolo de raíz.

Y esto nos hace ver la importancia de replantearnos como sociedad, buscar valores basados en el ser humano como eje y no en historias fantásticas ni mitos que nos alejan de la realidad. Hacer todo lo contrario será como querer detener una hemorragia en la yugular usando un curita.

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4 thoughts on “La muerte de un hincha en el Estadio. Los peligros del fanatismo

  1. Muy acertado Andy, la cuestión es que debemos hacer para detener estos hechos, el mensaje es claro cualquier ideología que promueva el fanatismo esta fatalmente destinada a convertir a sus “seguidores” en “martires” pero que en realidad sólo son marionetas cegadas por la ignorancia y la incapacidad del análisis…

  2. Pues tienes mucha razón mi querido amigo, eso ya roza la insano y desquiciado, no podemos quedarnos con los brazos cruzados viendo como el mundo de los fanáticos son capaces de destruirle la vida a un ser humano e indirectamente a su familia, por el sólo hecho de no pensar como ellos. ¿Dónde está la libertad entonces?. Este tipo de personas no sólo merecen quedarse tras las rejas, sino dejar de tener contacto permanente con las personas que aún pensamos. Me da tristeza ver como sufren las familias víctimas de estos indeseables ; me da rabia que la justicia no haga nada por erradicar el problema y me da miedo que a mi o alguien de mi familia se cruce con estos desadaptados. O sea que tengo que usar una camiseta del Real Madrid o Barcelona, pues si me pongo la de Alianza o Cristal , no vaya a ser que mañana termine muerto. ¡Qué mal carajo!

  3. Bueno, otra vez soy yo.
    Si hablamos del fútbol, apoyo tu “estudio”, pero volvemos a chocar con el tema religioso. No digo que no hay ejemplos en los cuales hasta la misma Biblia parece contradecirse, pero, Anddy eres algo frío al escribir esas líneas sin antes haber tenido una lectura analítica o al menos que algún estudioso de la… no, perderías el tiempo, ya que pensarías que es otro fanático de la religión… Es más… no puedo decir que eres un fanático … porque éste es tu trabajo, bueno el trabajo de un periodista. Hablar con frialdad sobre algún asunto y si tocamos a la religión… tomarías a las ciencias exactas como tu abogado… (hablo con metáforas).
    No obstante, en el fútbol hay pruebas claras de que tanto los mismos jugadores y la hinchada son violentos; pero, ¡no puedes hablar de la religión como si lo supieras todo, ya que no conoces a cada creyente en el país y el mundo que rigen su vida bajo la bendición de Dios!
    Finalmente, concluyo mis sinceras opiniones felicitandote por tu escrito, pero negando a tu alma “exacta y concreta”.
    Nos vemos.

    1. Tu opiniòn es respetable Daniel. Pero hablamos de la religiòn en bloque. A lo largo de la historia hay pruebas clarìsimas de como las religiones han generado y siguen generando guerras, violencia, misoginia, homofobia, crueldad contra los animales, racismo, etc. Que haya gente buena en grupos religiosos, no implica que la religión no sea nociva en el conjunto. Hasta lo nazis tenìan excepciones. Saludos.

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