SI ERES MALO PARA EL FÚTBOL… ¡JUEGA!

Por: Anddy Landacay H.

FUTSoy malo para el fútbol. Lo admito. Juego por diversión, por chongo grupal o por no parecer antisocial. Pero definitivamente no es un arte que domine, y con toda seguridad nunca dominaré. Esto puede parecer algo sin importancia y trivial, sobre todo porque cuando uno es adulto se da cuenta que hay preocupaciones mucho más grandes que estar pensando si se patea bien o no una jodida pelota. Viéndolo a los 34 años resulta una verdadera cojudez.

Pero cuando eres adolescente y vives en los confines de un distrito como San Juan de Lurigancho el fútbol se convierte en un código de masculinidad, en un salvoconducto para evitar el bullying y la exclusión más dura.

Nunca me generó interés el fútbol. Mis recuerdos de niñez sobre el fútbol eran unos vecinos que gritaban como locos con los partidos del Mundial en frente a una TV en blanco y negro. No entendía ni un cuerno de eso. Mientras otros niños jugaban yo prefería estar en casa viendo a OPTIMUS PRIME pateándole el culo a Megatrón  o siguiendo a los Thundercats (y a Cheetara desde luego) en el canal 4.

No tenía la menor idea, ni interés en el fútbol, alguna vez, si la memoria no me engaña, de niño me obligaron a jugar un partido y no entendía las reglas, ni como se ganaba, ni de donde rayos se podía patear, lo único que hacía era correr detrás de todos esperando a que se acabe la jornada.

La educación física en general nunca fue mi punto fuerte, en primaria con notas altísimas en todas las materias, se notaba un contraste cruel con el espacio que correspondía a ese curso.  Con un problema congénito en el talón, sumado al uso de zapatos ortopédicos, me hacía acreedor, después de un esfuerzo físico intenso, a un horroroso dolor de rodillas que me hacía consumir el Dencorub en cantidades industriales.

Cuando pasé de vivir del distrito de Jesús María a San Juan de Lurigancho es cuando descubrí que el fútbol era casi tan necesario como aprender a pelear. Quien “no jugaba pelota” o se negaba era acusado automáticamente de “maricón” o de presuntamente “gustarle el vóley”. Si no sabías jugar, pues siempre quedaba la opción del arco que hasta el día de hoy es como una tabla de salvación para no estar fuera del grupo. Debe ser por eso que tenemos tan pocos arqueros buenos, el arco carga desde el colegio el símbolo del desprecio.

Los más pendejos siempre van adelante, son los que hacen los goles, los que gambetean, los que hacen piruetas, pero los arqueros son los parias, los apestados, los que recibieron el premio consuelo y que tienen que ir a traer la pelota cada vez que el delantero del equipo contrario falla. Hasta el día de hoy cuando veo niños jugando entiendo que todo sigue siendo igual.

Pero cuando llegas a secundaria la cosa se pone más jodida. Ser parte de un equipo de fulbito te da status. No puedes ser “normal” si no te sumas a un equipo. O eres parte de uno o te resignas a ser vapuleado.

Claro que antes, durante y después de los encuentros pichangueros siempre hay rituales. Y uno de los más traumáticos sin duda alguna es el de la “selección” de los equipos.

Siempre son los más “hábiles” en las artes de fútbol o los más pendejos los que escogen los equipos, previa regida, fu-man-chú o moneda al aire, siempre se paran delante de la gente y empiezan a escoger uno a uno a los mejores jugadores. A veces para partidos entre dos equipos, pero en ocasiones, sobre todo cuando hay mucha gente, con el famoso “triangular”.

Estos son los partidos más bravos, porque es como un pequeño torneo en el que te mantienes si le haces dos goles al equipo contrario en un lapso de tiempo pequeño y luego juegas con el siguiente equipo que espera en la banca.

Y es aquí que recuerdo con especial admiración a Carlitos M., él era del grupo de los bravos, de los pendejos, un cholo recio, aguerrido, que juegoscomo se dice comúnmente era de los que “no se dejaba pisar el poncho”.

Los otros capitanes escogían a los más hábiles, a los más pichangueros, a los que “aseguraban el partido”, en cambio Carlitos hacía algo que a todas luces resultaba incomprensible en aquel momento. “¡Pásenme a los inservibles!” exclamaba con risa cachacienta.

Todos se miraban extrañados y nosotros veíamos como mientras los de siempre se iban a un equipo o a otro. Íbamos quedando los menos hábiles, los negados para el futbol, al final de la cola. Recuerdo que a veces en joda alguien preguntaba: ¿Quieres jugar? Y si decías: “Sí”, la siguiente respuesta era “Ya anda juega con tus juguetes” con el consiguiente estallido de risa.

Pero Carlitos nos escogía a nosotros, no entendíamos el por qué, pero allí estábamos junto a uno de los jugadores más hábiles levantándonos la moral desde antes del partido.

Y conforme transcurría el juego empecé a entender por qué lo hacía, no era que le gustara perder, al contrario, Carlitos era recontra picón, pero sabía que no importaba que tan malos fuéramos,  entendía que cada uno de nosotros iba a dejar hasta la última gota en la cancha. Eso es lo que hace un líder con visión. Juro que la mejor sesión de Coaching la recibí en estos partidos.

Lo curioso de todo es que de verdad, sin ser los Súper Campeones, ganamos muchos partidos, con carajeadas y todo, pero era un momento de gloria, un momento especial, era como nuestro pequeño mundial marginal, no importaba que nuestro público fuera solo un perro carachoso en la banca o que la cancha sea una loza vieja con el arco cayéndose a pedazos, no importaba, era el momento en que aprendimos a valorarnos, a ser hombres de verdad.

Seguramente el amigo Carlitos nunca reparó un cuerno en lo que hizo,  pero no importa, tengo que agradecerle el habernos enseñado que tal como pasa en la vida, solo se pierden los partidos que no se juegan.

Anuncios

One thought on “SI ERES MALO PARA EL FÚTBOL… ¡JUEGA!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s